miércoles, 9 de febrero de 2011
La célula.
Comenzó a crecer en ellos una enorme necesidad de crear vida y muerte. Agua y fuego. Algo tan complejo como microscópico. El universo a través de un punto. La necesidad de un principio y un final. Se unieron y así empezó la vida y murieron los viejos hábitos. Ahora dedicaban su existencia a ese ser que juntos habían creado.
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